<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?><?xml-stylesheet type='text/xsl' href='http://llanurasdelcentauro.spaces.live.com/mmm2008-07-24_12.50/rsspretty.aspx?rssquery=en-US;http%3a%2f%2fllanurasdelcentauro.spaces.live.com%2fcategory%2fHistoria%2bde%2bS%c3%bale%2ffeed.rss' version='1.0'?><rss version="2.0" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:msn="http://schemas.microsoft.com/msn/spaces/2005/rss" xmlns:live="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:cf="http://www.microsoft.com/schemas/rss/core/2005" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"><channel><title>La Llanura del Centauro: Historia de Súle</title><description /><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/?_c11_BlogPart_BlogPart=blogview&amp;_c=BlogPart&amp;partqs=catHistoria%2bde%2bS%25C3%25BAle</link><language>en-US</language><pubDate>Sat, 06 Sep 2008 07:05:41 GMT</pubDate><lastBuildDate>Sat, 06 Sep 2008 07:05:41 GMT</lastBuildDate><generator>Microsoft Spaces v1.1</generator><docs>http://www.rssboard.org/rss-specification</docs><ttl>60</ttl><cf:parentRSS>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/feed.rss</cf:parentRSS><live:type>blogcategory</live:type><live:identity><live:id>-7302395373517897582</live:id><live:alias>Llanurasdelcentauro</live:alias></live:identity><cf:listinfo><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="typelabel" label="Type" /><cf:group ns="http://schemas.microsoft.com/live/spaces/2006/rss" element="tag" label="Tag" /><cf:group element="category" label="Category" /><cf:sort element="pubDate" label="Date" data-type="date" default="true" /><cf:sort element="title" label="Title" data-type="string" /><cf:sort ns="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" element="comments" label="Comments" data-type="number" /></cf:listinfo><item><title>Historia de Súle (7)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1781.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Abrió los ojos desde el reino de pesadillas en el que agonizaba. Lo primero que vio fue el suelo bajo ella y como una gota de sangre caía desde su nariz hasta el pequeño charco que se estaba formando entre las piedras. Se encontraba colgada por las muñecas a un travesaño, prácticamente crucificada. Sus hombros estaban ya insensibles por el exceso de carga y sus piernas dobladas de manera que las rodillas casi tocaban el suelo. El pelo mojado y sucio le colgaba alrededor de la cara enmarcando la visión de su propio cuerpo y el suelo bajo él. Desde su cuello pendía una cadena fina de metal negro con un colgante en forma de cabeza de dragón. Con un gemido intentó ponerse de pie.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;-¿Ya estás despierta, querida?&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;La voz sarcásticamente solícita sonaba con claridad, perfectamente modulada y bella. Súle logró levantar la cabeza y miró frente a sí. Sentada frente a ella en un sillón de madera oscura labrado como si fuese el esqueleto de un dragón estaba una mujer extremadamente delgada pero de una extraña y exótica belleza. Vestía una túnica de algún tipo de seda que remarcaba tanto su delgadez como la piel excesivamente clara. Un cabello lacio y largo enmarcaba el rostro fino de pómulos altos y ojos desprovistos de iris. Unos ojos hambrientos. Terribles. Dolorosos. Ojos que reflejaban las llamas de una forja que se encontraba a su derecha y junto a la que estaba sentado en un taburete bajo, como un lacayo a la espera de su amo, Siul. Siul, que había hecho latir el corazón de Súle. Su compañero de estudios. Su amigo. Su amante. Su razón de respirar. Y ahora la miraba con ojos lascivos y crueles, inyectados en sangre. Con la cara deformada por un perno metálico profundamente clavado en la frente de aquel rostro que, a pesar de las deformidades que ahora sufría, ella amaba hasta la extenuación.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;-Siul, soy yo...-susurró Súle, con la garganta echa un nudo por la pena.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;-Lo se, mi niña- la sonrisa cruel que se formó en los labios del joven hizo que lagrimas de rabia aflorasen en los ojos de Súle.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;El casi imperceptible susurro de la seda hizo que Súle volviese a mirar a la mujer. Esta se estaba levantando con lánguida desgana. Se acercó contoneándose ligeramente a la muchacha encadenada. Cuando estaba prácticamente encima de ella la agarró del cabello y levantó de un tirón el rostro de Súle para que la mirase directamente a los ojos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;-Me llamo Gnade. Yo soy Mercader de Espíritus. Las almas me son ofrecidas a cambio del conocimiento y el poder. Yo lo poseo todo y lo doy todo a los que me sirven. Míos son el poder de la vida y la muerte y los secretos de los dioses oscuros. Yo gobierno al Dragón Negro y el Unicornio Maldito. Y tu, mocosa imbecil, no eres mas que una pequeña mota de polvo en mi camino.- Todo esto lo dijo con el rostro a apenas medio centímetro del de Súle, casi escupiendo las palabras. Con un gesto brusco apartó la cara de Súle y se dirigió a la pequeña forja. Sus pasos casi felinos le llevaron hasta Siul y la espada que este le tendía. Una Espada de Yurqa, de impecable factura, cuyos rubíes engarzados a modo de ojos en la empuñadura parecieron refulgir cuando Gnade posó su mano sobre el pomo. &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;-¿Querías matarme con esto, mocosa?¿Creías que te iba a dejar entrar en mi casa si enterarme, que iba a permitir que llegases hasta mi armada con acero, que me iba a quedar mirando como atravesabas mi pecho solo para salvar al imbécil de tu novio? Pobre, pobre mocosa soñadora. Nada escapa a mis garras. Ningún alma. Ni la de Siul...-se volvió hacia Súle llevando en su mano un cofre de piedra- ni la tuya, pequeña imbécil.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;A Súle casi se le paró el corazón.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Siul se puso en pie renqueante y fue hacia la chica. Sin esfuerzo aparente descolgó el travesaño en el que estaba encadenada Súle y lo sujetó con una sola mano, haciendo que la muchacha acabase arrodillada. Tiró del travesaño hacia atrás y Súle se vio obligada a inclinarse. Gnade se acercó a ambos. Se había puesto un guante de herrero en la mano izquierda y sujetaba en ella un clavo al rojo blanco mientras que en la derecha enarbolaba un pequeño martillo de herrería. &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Presa del pánico, Súle se lanzó de improviso hacia atrás, alejándose de Gnade y cogiendo por sorpresa a Siul. Este trastabilló y chocó contra el muro de negros bloques sin emitir ni un solo sonido a pesar de oírse el crujido de algún hueso. Haciendo uso de la fuerza que solo el miedo concede, Súle giró sobre si misma intentando usar el travesaño al que estaba atada como improvisada arma tanto para apartar a Gnade como para golpear a Siul. Pero Gnade no se movió. El madero golpeó su cara y ella giró el rostro. Súle observo hipnotizada como saltaban piel y dientes de la cara de Gnade, como estos caían al suelo y como el destrozado rostro de la Mercader de Espíritus formaba una mascara de odio. Antes de poder golpear de nuevo, Siul la empujó con violencia y la pobre muchacha salió despedida hasta caer contra el muro de la derecha, a menos de un palmo de las llamas de la forja. Cayó de espalda contra la pared, lo cual salvó su vida, ya que el travesaño se partió al chocar contra las piedras. De haber sido ella...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Estaba con la mejilla izquierda contra el suelo y notaba que algo puntiagudo se clavaba en su cara. Tanteó con la mano ahora libre de la madera y encontró el colgante de Angus. Unas manos esqueletizadas la agarraron de las muñecas y la levantaron. Siul la puso en pie, frente a el, tocando nariz con nariz y la besó con rabia. Fue mas un mordisco de animal salvaje que otra cosa. Luego le dio la vuelta, agarrandola en un abrazo mortalmente estrecho. Mareada por el golpe y las heridas, no opuso resistencia cuando Gnade la agarró de la cabellera y le tiró la cabeza hacia atrás. Horrorizada pudo ver como la carne, la piel y los dientes de la bruja volvían a crecer a una velocidad pasmosa. En unos segundos el rostro volvía a ser perfecto, a pesar de los coágulos de sangre. Sin dejar de atraparla con una presa de acero con uno de sus brazos, Siul sustituyó a Gnade en el agarre del pelo. Esta alzó el martillo y puso la punta del clavo ardiente en la frente de la joven, que empezó a sisear. Súle lloraba. No quería convertirse en un esclavo. No quería ser un zombi mas en poder de uno de esos miserables. Pero estaba demasiado cansada y herida para seguir luchando.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;En su mano notó que llevaba aun el colgante de Angus. Y recordó lo que le había dicho acerca de ese trozo de metal:&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="font-size:10pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt;            “-Ese colgante te ayudará en caso de que los Mercaderes te apresen, Súle, no te lo quites. Si intentan esclavizarte a ti también, en él reside la fuerza necesaria para resistir. Recuérdalo.”&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;span lang=ES-TRAD style="font-size:10pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Recordó las conversaciones con el a la luz de la chimenea en frías noches de invierno. El brazo de Gnade empezó a bajar a toda velocidad, aunque para Súle el tiempo se había detenido mientras recordaba la playa enfrente de casa de Angus. Los baños en verano con sus amigos. Las caminatas con su hermano y su padre por la Playa de los Templos. Las Fiestas del Vino de su amada Salnes. Las clases de piano con su viejo maestro. Su madre leyendo pergaminos en el salón. El amor por Siul. Las cabalgatas a lomos de Viejo Tom...&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;El martillo golpeo con odio la cabeza del clavo y una explosión de luz y una cacofonía de sonidos inundó los sentidos de Súle...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Abrió los ojos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Estaba de rodillas. Frente a ella un montón de ropas humeantes. Le lloraban los ojos por el escozor. La habitación olía a ozono. Miró aturdida alrededor. Siul estaba también tirado a pocos pasos tras ella, su cuerpo sufriendo espasmos. De repente la joven se dio cuenta que algo le estaba quemando la pernera del pantalón. Miró hacia abajo y vio un trozo de clavo humeante. Se lo sacudió y acto seguido se tocó la frente. Nada. Absolutamente nada, ni siquiera una quemadura en la piel. Aturdida, se levantó bamboleante y fue hacia Siul. Tenía los ojos en blanco pero el perno de su frente parecía haberse salido un poco. Súle lo agarró y empezó a tirar de el. El metal empezó a calentarse y el dolor le subió por las manos hasta la base del cráneo, pero no cejó en su empeño. Con un último esfuerzo sobrehumano le arrancó el metal de la cabeza. Automáticamente la herida de la frente de Siul se cerró, dejando una cicatriz de carne quemada. Súle se giró buscando y vio en el suelo tanto la espada de Yurqa como el colgante de cabeza de dragón. Como pudo levantó del suelo a Siul y se dirigió a la puerta que había detrás del trono de dragón. Arrastrando al muchacho que ahora estaba semiinconsciente y no ofrecía resistencia a pesar de que medio andaba, salió al pasillo que se abría mas allá. &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;Un ancho corredor de unos veinte metros con puertas de madera reforzadas con bandas de metal. Iluminado a trechos por teas, daba la sensación de ser la Antesala de los Muertos de las leyendas de Eldean. A cada paso que daba notaba como sus fuerzas iban volviendo a una velocidad inusitada. Llegó a mitad del corredor y notó como las ansias de vivir llenaban su corazón. Cuando estaba a dos pasos de las escaleras de piedras negras estaba convencida de que había ganado. Fue a poner el pie en el primer escalón. A su espalda la puerta de la sala de la que había salido explotó en miles de astillas. La onda expansiva la derribó sobre los escalones, haciendo que soltara a Siul, que gimoteo como un niño pequeño. Miró al fondo del corredor y notó como se le helaba la sangre en las venas. Un torso esquelético coronado por una calavera de la que colgaban girones de carne sanguinolenta avanzaba a una velocidad inusitada, impulsada por dos manos descarnadas que clavaban las falanges en la roca, haciendo saltar esquirlas. El engendro iba cubierto con los restos de la ropa de Gnade. Súle cogió de las axilas a Siul y empezó a subir desesperadamente las escaleras, girando en cada rellano, cada veinte escalones, y oyendo como el espantoso sonido del hueso triturando piedra se acercaba cada vez mas. Llegó a una sala enorme, un autentico salón de banquetes, digno de un rey del infierno. Las paredes decoradas con cráneos de mil seres distintos. Un enorme caldero burbujeante al lado de la puerta, con las llamas ardiendo como la boca de un volcán. Sobre el caldero, colgado boca abajo, el cuerpo decapitado de un toro, goteando sangre. Dos estandartes negros con el símbolo de Gnade colgaban enmarcando el dintel. Sin pensarlo dos veces, Súle deposito a Siul al lado de la puerta y rodeó el caldero. Hincó la espada de Yurqa en el fuego, y empezó a hacer palanca contra el caldero. &lt;/font&gt;
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;-Súle...Súle... pequeña zorra...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00b0f0"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="margin:0cm 0cm 0pt;text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00b0f0" size=3&gt;La voz provenía de la escalera. El horrible amasijo de huesos y piel estaba casi allí. Con la fuerza de la desesperación Súle dio un último tirón a al espada y oyó un chasquido del otro lado del caldero. Uno de los soportes cedió y el enorme armatoste de hierro ennegrecido se inclinó pesadamente hacia la puerta. Perdido cualquier impedimento, la gravedad hizo el resto y con un estruendo de roca y metal se precipitó escaleras abajo. Súle recuperó la espada, que a pesar de todo seguía fria, cargó a Siul y salió con el del enrome salón si mirar atrás. &lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(7)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1781.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1781.entry</guid><pubDate>Mon, 09 Jun 2008 11:12:53 GMT</pubDate><slash:comments>9</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1781/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1781.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2008-06-09T11:40:07Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia de Súle (6)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1269.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-Súle...&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;La voz provenía de algún punto en frente de ella. Sonaba a la vez familiar y distorsionada, como producida por una garganta quemada de tanto gritar. La oscuridad era total en la habitación de la torre en la que había entrado para guarecerse del feroz viento, la lluvia y los posibles guardias. Solo contrastaba la aspillera (negro sobre negro) por la que se oía el agua caer torrencialmente. Un repentino acceso de pánico hizo que el corazón de Súle bombease con fuerza. Su mano se deslizó con un movimiento ascendente, rápido y suave que desabrochó la vaina, la deslizó de sus hombros y sacó la espada que llevaba en su espalda. Súle no se había fijado antes, pero los ojos del dragón grabado en el puño debían ser algún tipo de joya, un rubí o similar, porque percibió por un segundo dos destellos rojizos. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-¿Quién eres? Muéstrate- dijo la muchacha. Su voz y su posición, casi relajadas aunque con el arma lista, mostraban a las claras que no iba a ser una presa fácil a pesar de que el miedo le hacía percibir olores extraños y casi podía distinguir bultos en la oscuridad absoluta.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;Mas de media docena de parejas de puntos rojos se encendieron frente a ella. Sus ojos se acostumbraban en ese momento a la oscuridad y percibió como esos ojos, suponía que eran ojos, pertenecían a unos bultos pequeños frente a ella, que se movían ligeramente, apiñados alrededor de un bulto mas alto, que se mantenía quieto sin ningún brillo en donde debería estar la cara. “Bueno” pensó “al menos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ese no es ningún bicho raro”. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;Nada mas cruzar ese pensamiento por su cabeza, un resplandor iluminó la cara del ser mas alto. Vio que ese brillo salía del interior de la capucha que le cubría la parte superior del rostro, realzando la extrema delgadez de unas mejillas hundidas y marcando de forma siniestra los dientes que asomaban desde unos labios descarnados. No podía ver ni los ojos ni la nariz de su interlocutor, pero tampoco estaba muy segura de quererlo. El hombre, si es que en realidad lo era, levantó una mano convertida en un amasijo de tendones, nudos óseos y uñas deformes y alargadas y señaló a Súle con un único dedo sarmentoso.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-Traédmela. Viva...si podéis.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;Un rayo iluminó la estancia a través del ventanuco en el momento en que las figuras se abalanzaban hacia ella. Súle pudo distinguir las figuras delgadas y enjutas de seis dracmaleones. Sus dientes afilados como agujas y sus garras, pequeñas pero fuertes, brillaron a la luz del rayo, mientras que el brillo rojizo de sus ojos se tornaba por momentos tornasolado por la pura luz blanca. Dio un salto atrás, asustada por la locura que identificó en los ojos de las bestias mientras describía un arco mortal con la espada frente a si. Un chasquido y la momentánea resistencia de la carne al ser hendida, seguida por un chillido y una extremidad saliendo despedida la hicieron casi sonreír de satisfacción cuando llegó a la puerta y la golpeó con su espalda para abrirla. Lanzando tajos a ciegas consiguió abrir la puerta y salió casi trastabillando al adarve. Cinco dracmaleones la seguían. Afianzando los pies para evitar resbalar por la lluvia, se situó al lado de la escalera que subía desde el patio de armas, único lugar que tenía antepecho en ambos lados. Así, con los lados medianamente protegidos, se encaró con las bestias, que se acercaban siseando, ora a cuatro patas, ora erguidas. Por encima de ellas, Súle pudo distinguir como la figura encapuchada salía lentamente tras ellos, como si le costase dar cada paso. Sintiendo una punzada de temor, se retiró el cabello mojado por la lluvia de la cara. En el preciso momento en que realizaba ese gesto, uno de los dracmaleones saltó como un relámpago hacia ella con las garras extendidas hacia su garganta. Sin apenas tiempo para reaccionar, lanzó una estocada casi a ciegas que chocó con la boca abierta de su oponente, haciendo que la hoja de la espada saliese por la nuca de la bestia. Súle tuvo que girar sobre si misma para no perder el equilibrio y dejar pasar el cuerpo, destrabando la espada en el mismo movimiento. Los otros cuatro bastardos de dragón se abalanzaron hacia ella, dando frenéticos chillidos. Luchando por primera vez en su corta existencia a vida o muerte, Súle intentó dominar el pánico que le oprimía la garganta, le dilataba las fosas nasales y le hacía ver las cosas con una nitidez espantosa. Su cerebro bullía de pensamientos contradictorios, recuerdos de su familia y amigos, sus viajes, su vida hasta ese momento, la necesidad de luchar por seguir respirando... Lanzando mandobles en un amplio semicírculo logró mantener a raya a los dracmaleones, pero la estaban haciendo retroceder. El dracmaleón mas cercano a las almenas, el de su izquierda, se lanzó contra ella con los brazos abiertos, intentando derribarla. Súle lanzó un tajo de izquierda a derecha en un movimiento amplio que destrozó el pecho de la bestia. El dracmaleón de la derecha aprovechó la guardia abierta para lanzarse contra el brazo derecho de Súle, inmovilizándoselo y clavándole los agudos dientes&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en el antebrazo. Un grito de dolor salió de la boca de la muchacha mientras los otros dos dracmaleones se lanzaban también sobre ella, intentando derribarla. Por un momento pareció que el simple peso de los tres animales bastaría para ello. Pero con un grito de rabia, Súle lanzó un cabezazo contra el que la sujetaba por el pecho, haciendo que retrocediese sangrando por la nariz que había crujido con el impacto y liberándola de su presa. Con la mano que acababa de quedar libre desenvainó el cuchillo de caza y lo clavó profundamente en el hombro del dracmaleón que la zarandeaba desde su cintura. El ser retrocedió dando gañidos como un perro apaleado y Súle lanzó una nueva estocada con el pesado cuchillo contra la garganta del dracmaleón que todavía la sujetaba del brazo con los dientes clavados. La boca se le abrió en un espasmo de muerte al atravesar la hoja el cuello limpiamente y cayó desmadejado al suelo. Aprovechando el momento, Súle lanzó una nueva estocada al estómago del dracmaleón que todavía se dolía del cabezazo, atravesando limpiamente las tripas de la bestia. Sacó la espada y retrocedió jadeando. El brazo le dolía horrores, pero no parecía una herida grave. Miró a su alrededor un momento. La torre que había a su espalda estaba demasiado lejos para girarse y correr. La cuerda por la que había escalado la llevaba en el zurrón. No había otra opción que acabar con el dracmaleón restante y con el tipo de la capucha, que seguía avanzando a paso renqueante. Con un gruñido de furia,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Súle arremetió contra el restante dracmaleón. La bestia, cogida de improviso, retrocedió, perdiendo pie en las losas mojadas. La chica aprovechó la ocasión, y de un tajo limpio de derecha a izquierda, separó la cabeza de los hombros del dracmaleón. Súle se dio un momento para recuperar el aliento. Después alzó frente a si la espada y apuntó con ella al desconocido. &lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-Rindete. O date por muerto.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-Eres muy valiente, mi niña, pewro estás sola...- Un escalofrío recorrió el espinazo de la chica. Solo una persona la llamaba así. No podía ser. Dudó.-Y yo no lo estoy.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;Una figura saltó como un rayo, iluminada por el estallido de un relámpago que surgió de las manos extendidas del hombre de la capucha. Cegada por el resplandor súbito, Súle recibió la carga de su nuevo atacante, perdió el equilibrio y se precipitó al vacío, abrazada a su asesino. Perdiendo la espada y el cuchillo, intentó girar sobre si misma para ponerse encima en la caída. En realidad no sabía cuan alto estaba ni si lograría hacerlo a tiempo. Peor aun, si estaba demasiado alta, tanto le importaría ser la primera como la segunda en chocar contra el suelo. El dracmaleón se estrelló contra el suelo con un espantoso chasquido de huesos rotos, acompañado por el escándalo de la espada y el cuchillo al chocar contra el empedrado del patio de armas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Todo el aire se escapó de los pulmones de la chica, haciendo que por un segundo eterno perdiese de vista el mundo.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;Abrió los ojos. Estaba boca arriba, al pie de una muralla. Miró a su derecha. Un dracmaleón con una mano cercenada y el cuello en una postura antinatural la miraba con unos ojos vacíos de vida. Con un gran esfuerzo giró la cabeza hacia el otro lado. Una figura encapuchada estaba bajando las escaleras que llevaban a la muralla. Volvió a girar la cabeza y vio su cuchillo de caza (el de su hermano, se corrigió mentalmente) a pocos pasos de ella. Se empezó a arrastrar hacia el, lenta y penosamente. Le dolía mucho la pierna derecha y su brazo izquierdo parecía dislocado, si no algo peor. De repente, un pie se plantó entre sus omoplatos, haciéndola gemir de dolor. El pie se retiró y fue sustituido por una patada en las costillas, que la levantó un palmo del suelo y la dejó boca arriba, llorando de dolor. Entre sus lágrimas pudo distinguir al ser de la capucha. Este se agachó sobre ella y se retiró la prenda de la cara. Súle pudo distinguir el clavo ardiente clavado en su frente. La piel requemada. Los labios descarnados. Las llagas que cubrían esa cara que ella conocía. Pero sobre todo pudo reconocer los ojos. Esos ojos.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-Siul...No...&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;La mano deformada de Siul se posó sobre el pecho de Súle.&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;-Descansa, mi niña-susurró&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=3&gt;Una descarga de dolor le recorrió el cuerpo, haciendo que todo su cuerpo se tensase. Luego, todo se volvió negro...&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(6)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1269.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1269.entry</guid><pubDate>Sat, 09 Jun 2007 21:23:28 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1269/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1269.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-06-09T21:23:28Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia de Súle (5)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1200.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;Súle...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;La voz le llegó a través de la oscuridad, amortiguada y llena de extraños ecos. Sus sentidos, normalmente aguzados hasta niveles animales, no lograba enfocar el origen de la voz. Por un momento creyó que sus ojos se habían quedado ciegos. Se movió y notó el peso de cadenas en su cuello y muñecas y el tintineo metálico de los eslabones. Algo le oprimía la cara, posiblemente algún tipo de correa de cuero que le tapaba los ojos. Su mente se aclaró y reaccionó al recordar: la cabaña, los soldados de la judicatura, el Maestro Constructor...&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-¿Dónde está Súle?-&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;Era la voz del Maestro Constructor, la que lo había sacado de la dolorosa inconsciencia a la aun mas dolorosa realidad.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Dime donde está mi hija y haré lo imposible para que te suelten, Anvil. Dime donde la retienes o que has hecho con ella. Solo quiero que la devuelvas... sana y salva si es posible- La voz sonaba calmada, pero la tensión era mas evidente en esa misma calma.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;Con un&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;gruñido, Anvil recuperó la verticalidad sentándose, mientras una constelación de estrellas brillaba en sus ojos vendados a causa del dolor en la nuca. El hombro izquierdo le dolía donde el virote se había clavado pero la herida no era grave.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Yo no tengo a tu hija, Maestro Constructor.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Anvil, te vieron salir con ella de la ciudad en dirección a tu cabaña ya hace tres días. Y desde entonces nadie la ha vuelto a ver. Dime donde la retienes. No creo que pueda evitar que te torturen si no colaboras. Y eso, te lo aseguro, es algo que no le deseo a nadie.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Si, ya lo he visto. Aunque ahora no vea nada-contestó Anvil, sarcástico- ¿Qué demonios me han puesto en la cara?¿Y lo de entrar con garrotes a la fuerza en una casa es lo que se entiende por estas tierras por preguntar amablemente?&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-No era mi intención que las cosas ocurriesen así, los dioses lo saben. Pero es de todos conocido que eres un hombre peligroso, amigo de los enanos de las Montañas Noroccidentales y algunos dicen que eres un hechicero o, peor aun, un servidor de los Mercaderes de Espíritus.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Eso sería gracioso. Yo, un servidor de esa chusma. &lt;/font&gt;
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Anvil, mi hija, ¿dónde está?&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Lejos&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;de aquí. Y si me hubieses preguntado, te lo hubiese dicho encantado, pero en este momento no tengo ni idea de donde puede estar.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-¿Qué quieres decir?¿dónde la has enviado?&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Ella misma ha decidido su camino, Maestro Constructor. Ha ido en busca de Siul.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-¡¿Qué?! ¡Eso es una locura!¡Es solo una niña!¡La matarán!&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Podría ocurrir, si.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-¡¿Y te quedas tan tranquilo?! Si ha ido tras ese imbecil a alguna de las fortalezas de los Mercaderes de Espíritus la matarán... o algo peor.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Confía en ella.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-¿Qué confíe? Es una niña, Anvil.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Si, es verdad. Pero también es una mujer. Tiene inteligencia, recursos y, aunque ella no lo admita, ha aprendido mucho tanto de ti como de su madre. Sabe cuidarse.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;Un fuerte tirón le arrancó las correas que le oprimían los ojos, haciéndole parpadear ante el torrente de luz que le deslumbró. Poco a poco su vista se acostumbró a la iluminación. Estaba en una mazmorra, bastante seca para estar en Salnés, Un camastro sobre el que descansaba una linterna sorda en un lado del pequeño cuartucho era todo el mobiliario, mientras que la puerta era un macizo conjunto de madera y metal con un pequeño ventanuco con barrotes. Afuera una antorcha parpadeaba. Miró al Maestro Constructor, Almasson Puika. Los ojos marrones, la mirada profunda y clara, le recordaron a Súle. Iba ataviado con ropas prácticas pero de buena factura y de su costado colgaba una bolsa de piel, aunque iba también desarmado. Almasson se acercó hasta casi tocar la gran nariz de Anvil con la suya propia.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Anvil, haré que te cuelguen si algo le ocurre. Te lo prometo.-dijo en un susurro.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Entonces no me conviene que le pase nada. O ni siquiera estar aquí- contesto socarrón.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-No podrás escapar, fanfarrón. Estás en una mazmorra custodiada, en medio de la ciudadela. Y además estás encadenado. No hay huida. Pagarás por lo que le pase a mi pequeña.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Ya no es tan pequeña. Recuérdalo la próxima vez que hables con ella.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;Por un momento pareció que Almasson iba a contestar algo. Le miró fijamente un segundo y se levantó con lentitud, dejando caer la correa de cuero que aun sujetaba entre sus manos. Se acercó a la puerta sin dar la espalda a Anvil y llamó. Un guardia con la espada desenvainada abrió la puerta tras cerciorarse de que Anvil estaba en el suelo y encadenado. La puerta se cerró con un golpe sordo y se oyó el sonido de un cerrojo metálico al pasarse. Anvil respiró profundamente una vez. Cerró los ojos.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;–Ya se han ido, puedes salir, cobardica.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;Una ardilla salió tímidamente de debajo del catre. Entre sus patas delanteras refulgió un objeto metálico mientras avanzaba hacia Anvil en silencio.&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p style="text-align:justify"&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=3&gt;-Vaya. Me has traído un regalo, que amable por tu parte- Una gran sonrisa mostró los dientes de Anvil al descubrir una llave.&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(5)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1200.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1200.entry</guid><pubDate>Thu, 19 Apr 2007 11:37:13 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1200/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1200.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-04-29T10:04:34Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia de Súle (4)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1100.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;No podía quitarse la sensación de ser observada. Ya fuese en los densos bosques, ya estuviese cabalgando a través de anchas y despejadas tierras de cultivos, ya se encontrase bordeando los acantilados de aquel mar bravo y temible que daba tanta vida como arrancaba. Apenas había dormido en los últimos dos días. La lluvia, pero sobre todo, el miedo, le impedían descansar. Es cierto que los hombres lobo la habían asustado. Es mas, las leyendas se quedaban cortas en cuanto a las descripciones terroríficas de esas criaturas. Pero aun y así, no era eso a lo que temía. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;Un dracmaleón con un clavo en la frente. Eso era lo que la asustaba. Si los dracmaleones ya eran peligrosos por si solos, con uno de esos infernales pernos clavados en su cabeza se debían convertir en asesinos despiadados, sedientos de sangre y muy, muy peligrosos. Lo peor de todo es que el dracmaleón que mataron los lupinos parecía buscarla a ella. Y si un dracmaleón busca a alguien en concreto es por una razón, única y exclusivamente. Los Mercaderes de Espíritus sabían de su búsqueda. Y no la querían consentir. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;Se envolvió mejor en la capa, acomodándose al paso de su caballo. El Viejo Tom aguantaba la ausencia de establo seco y forraje adecuado perfectamente. Mejor que la propia Súle en realidad. Su mochila empezaba a pesar alarmantemente poco. Alargó el paso de su montura. Tal vez tras la siguiente elevación llegaría por fin a destino.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;Se le cortó el aliento nada mas llegar a la cima. Una masa enorme se alzaba ante ella. Una fortaleza digna de los Grandes Señores Enanos de las montañas Nororientales se alzaba ante ella. Los enormes muros exteriores de piedra se alzaban hasta alturas de mas de 15 metros, mientras que la torre del homenaje mediría no menos de cincuenta metros desde su base. La muralla exterior tenia una torre de 25 metros en cada una de sus ocho esquinas y en cada una de ellas ondeaba el pendón negro y carmesí de Gnade. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;Empequeñecida por la formidable fortaleza, se quedó clavada. Viejo Tom piafó y Súle salió de su estupor. Se dio cuenta de que estaba en campo abierto, recortada contra una colina. Con un poco de suerte, la noche y la lluvia la habrían ocultado de ojos vigilantes desde las almenas. Pero debía moverse. Tiró de las riendas llevando a su montura hacia la derecha, colina abajo, dejando a su espalda el mar y a su izquierda la imponente mole de piedra. Dejó a Viejo Tom casi cobijado bajo un grupo de árboles fuera de la vista del castillo y se preparó para la última parte del viaje. Se colocó la espada de Yurqa a la espalda, tal como había visto a los Enanos llevar sus armas para que no le estorbasen al marchar. Practicó un pequeño agujero en su capa de viaje (su magnifica, buena, resistente y querida capa de viaje preferida) justo por debajo de la capucha y se la ciñó, haciendo que la empuñadura de la espada asomara por el nuevo agujero. En ese momento se acordó de las veces que su madre le dijo que una señorita debería saber zurcir. Una sonrisa se le escapó por segundos en sus labios. Apartó el recuerdo. Necesitaba concentración. Sacó de las alforjas una cuerda delgada y ligera pero muy resistente y un pequeño garfio que usaba su padre para subir a las zonas mas elevadas de las construcciones en las que trabajaba. Afianzó en su vaina el cuchillo de caza y cerró las presillas de la alforja. Se acercó a la testa de su caballo y lo miró a los ojos. A veces le parecía a Súle que Viejo Tom realmente la entendía. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;-Viejo Tom, espérame solo esta noche ¿vale?.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;El caballo froto su hocico contra su hombro. Súle se volvió rápidamente y avanzó bajo la lluvia, intentando ocultarse de posibles miradas nocturnas desde las almenas. En ese sentido estaba tranquila porque ¿quién iba a esperar que nadie quisiese entrar voluntariamente, de noche y sin ser invitado en una de las fortalezas de los Mercaderes de Espíritus? Desde luego nadie cuerdo.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;Tres carreras y un tropezón la llevaron al pie de las murallas oscuras. No se oía ningún ruido aparte del incesante caer de la lluvia y algún trueno ocasional, cuyo relámpago la hacía acurrucarse contra el terreno espantada. Ahora se encontraba al pie de las murallas, con el garfio en una mano y la cuerda en la otra. Tomó distancia, apenas tres pasos, volteó el garfio y lo lanzó. El lanzamiento se le quedó corto y el garfio chocó contra la pared a menos de un metro de las almenas, con un ruido que a Súle le recordó el estrépito de un juego de platos de loza para veinticuatro comensales al ser atropellados por un caballo desbocado. Se pegó contra el muro, el corazón latiéndole descontroladamente. Esperó a que en cualquier momento apareciesen los guardias de la fortaleza para llevarla presa al interior de las mazmorras. Esperó. Y cuando estuvo absolutamente convencida de que los dioses le daba una segunda oportunidad, se volvió a separar del muro y lanzó el garfio con todas sus fuerzas. El trozo de metal voló mas allá de las almenas. Súle tiró de el rezando para que se enganchase firmemente. Empezó a subir. Cuando llevaba unos tres metros de ascensión, perdió pie en la resbaladiza superficie y cayó intentando no romperse la cabeza. Acabó sentada en un charco.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;-Esto empieza a parecer algún tipo de costumbre idiota- murmuró para si mientras se levantaba. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;Comprobó que esta vez no había perdido nada y reanudó la ascensión. Esta vez fue con mas cuidado y llegó relativamente intacta a las almenas. Solo se había arañado la mejilla derecha y casi dislocado el hombro izquierdo, pero creía poder soportar las consecuencias de ello. Miró a ambos lados. En la torre que quedaba a su derecha se veía luz. No le interesaba que la viesen. Se encaminó hacia la torre de la izquierda. La puerta estaba abierta y no se veía luz en el interior. Cerró tras de si y se quitó la capa en la oscuridad. Buscó a tientas en su zurrón una linterna sorda. Cuando la iba a encender, oyó una voz en la sala...&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:12pt;font-family:'Times New Roman'"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;-Súle...&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font size=3&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(4)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1100.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1100.entry</guid><pubDate>Mon, 01 Jan 2007 22:51:59 GMT</pubDate><slash:comments>5</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1100/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1100.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-04-29T10:06:08Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia de Súle (3)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1062.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;La primera sensación, dolor. Luz, demasiado brillante al intentar abrir los ojos. Volvió a cerrarlos. ¿Dónde estaba?¿Qué había ocurrido? La noche anterior era confusa. El baile, el vino, la música, aquel chico moreno ¿cómo se llamaba? La cabeza le dolía, notaba las extremidades demasiado. La garganta le ardía. Intento orientarse por las sensaciones de su piel. Notaba que estaba vestida. Un consuelo, al menos. No había hecho ninguna tontería a causa del alcohol. Notaba que la espada con su vaina no estaban en su costado. Estaba tumbada sobre algo blando ¿Un colchón de paja? ¡El granero! Si, ahora empezaba a recordar. El chico aquel. ¡Ella había creído que buscaba otra cosa, pero solo quería robarle! Recordaba vagamente haber hecho un intento bastante patético de sacar su espada para defenderse de lo que ella creía que iba a ser una agresión, pero en realidad era exactamente su espada lo que buscaba aquel bribón. Abrió los ojos de golpe y se incorporó bruscamente. La resaca le golpeo en el entrecejo con una punzada de dolor y el estomago saltó en sus entrañas. Si, efectivamente, entre los dedos con los que apretaba su cara para evitar que su cabeza estallase de dolor podía ver como la luz se filtraba por entre las tablas, reflejada en el polvo en suspensión. Estaba tumbada sobre un gran montón de paja y su caballo la miraba con desdén a unos metros de ella.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-¿Qué pasa?¿Nunca te has emborrachado o que?- le espetó Súle.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;“Tonta, tonta, tonta”, pensó. “Aun has tenido suerte, maldita sea. Podían haberte cortado el cuello, imbécil. Bueno, a ver como me puedo levantar”.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;Se agarró a una viga de madera y con un relativo esfuerzo se puso en pie. Estaba dolorida por la mala noche, por la cabalgata y por el alcohol, pero un baño la pondría en forma otra vez. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;Al abrir el portón de la cuadra descubrió el motivo por el que se había despertado. Un revuelo considerable agitaba la posada. Varios hombres con las libreas rojas de la Guardia de Caminos estaban hablando a voz en grito con los buhoneros y el posadero. Este último les explicaba que los buhoneros habían pasado la noche ahí, pero que una joven que les acompañaba si que había desaparecido. Se acercó mas por curiosidad que por salud, ya que los gritos parecían retumbar en su cerebro como los yunques de todos los enanos de las Montañas Nororientales. Con cara d sueño y una mano en la sien que mas le dolía, se mezcló con el grupo de buhoneros mientras el posadero continuaba con lo que parecía una alegato:&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-... han pasado toda la noche bajo mi techo y respondo por ellos. Y también respondería por la joven pianista, por muy extraño que fuera su atuendo. Mas te valdría preocuparte por su salud en lugar de estar aquí perdiendo el tiempo. Sal a buscarla...¡Señorita!¿Está usted bien?¿También la han atacado? Tiene usted un aspecto lamentable, permítame ayudarla ¡Juco, una silla para la señorita y un tazón de caldo!&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-¿Le importaría no gritar? Estoy bien, gracias, no se preocupe, pero aceptaré ese caldo. ¿Alguien podría explicarme que es lo que ha pasado? A ser posible sin gritar, gracias- Contestó Súle al verse sorprendida por la efusividad del hombretón.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-¿Dónde estuvo toda la noche, señorita? Alguna bestia del bosque, un lobo o algo así, ha matado a dos jóvenes del lugar, aunque el sargento insinúa que puede haber sido obra de malhechores- el aludido dibujó una mueca despectiva en su rostro, claramente dirigida al grupo de buhoneros en el que era evidente que incluía a Súle.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Durmiendo en el establo, se ve que el cansancio del viaje me pudo.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Señorita, temíamos que le hubiese pasado algo a usted también. Como le vieron salir con Lei, el muchacho que ha fallecido.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Estoy bien, ya lo ve. ¿Qué posibilidades hay de que sigamos con la conversación después de que me de un baño caliente y me tome ese caldo?&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;...&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;Ya era la primera hora de la tarde cuando había podido salir del pueblo. El baño caliente y el magnifico caldo de la posada le habían devuelto parte de su vitalidad. El caballo andaba a buen paso, fresco por una buena noche de sueño. Pasada una hora, la montura empezó a piafar nerviosa y se detuvo. Súle se percató de algo. El silencio en el bosque por el que avanzaba era absoluto. No se oía ningún pájaro, nada. Solo una ligera brisa agitaba tenuemente a ratos las ramas. Intentó echar mano de la espada pero detuvo el gesto al recordar que se la habían robado. Metió la mano bajo su capa, en los riñones, y agarró la empuñadura del cuchillo de caza que le había tomado prestado a su hermano menor antes de salir de casa. El mango de madera la reconfortó en cierto modo. No estaba absolutamente indefensa. El caballo empezó a olfatear y corcoveó.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Tranquilo, Viejo Tom, tranquilo. ¿qué hueles, compañero?&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;El animal se encabritó presa de un súbito pánico, cogiendo por sorpresa a Súle, que no era precisamente la mejor jinete de Salnés. Salió despedida de la silla, aterrizando sentada en un charco mientras el caballo salía disparado de vuelta a la posada. Súle se levantó de un salto, frotándose las nalgas doloridas y saliendo en fútil persecución de su montura.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-¡Viejo Tom, rata traidora, vuelve aquí!&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;No había dado mas de cinco o seis pasos cuando se detuvo helada por una súbita sensación de presencia. Se dio la vuelta despacio. A unos diez metros de ella, en medio del camino, tres montañas de músculos, pelaje y garras estaban acuclilladas, mirándola. Las piernas de Súle empezaron a temblar mientras volvía a tantear con la mano su espalda en busca del cuchillo. Encontró la vaina vacía. Uno de los tres seres, el mediano en cuanto a tamaño, empezó a acercarse a ella. Sus manos se apoyaban en el suelo como un gran primate, mientras que sus cuartos traseros recordaban a los de una bestia depredadora como un león o un lobo. Su rostro, una fiera combinación inhumana de rasgos humanos y animales, un hocico enorme y una mirada inteligente. Súle no podía moverse, atenazada por el terror. Su cerebro quería correr, pero su cuerpo estaba firmemente clavado al suelo. La bestia se acercó a ella para olfatear su cuello. Gruño, haciendo que una lagrima de puro pánico brotase del rostro de la chica. Al oír ese sonido los otros dos seres se acercaron portando dos bultos. El mas grande dejó a los pies de Súle una cabeza de dracmaleon en la que habían clavado un enorme perno. El otro dejó a su lado la espada de Anvil. Entonces se irguió sobre sus cuartos traseros el primero en acercarse a ella, proyectando sus mas de tres metros sobre la muchacha.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Súle, hija del Maestro Constructor-su voz sonaba cavernosa y grave- Esto te pertenece, y esto te amenaza- dijo señalando sucesivamente la espada y la cabeza cortada.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-¿q..q..quienes sois?¿Qué queréis de mi?&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Somos Hombres Lobo. Y no queremos nada de ti. Solo cumplimos con lo prometido.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-¿Lo prometido? No entiendo, no...&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Solo recuerda que tienes amigos poderosos. Pero también recuerda que ni ellos podrán ayudarte allá a donde vas. Sigue tu camino. Tu caballo te espera.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;Súle se giró para mirar la dirección señalada por el enorme ser. Y asomando la cabeza tímidamente por el recodo apareció Viejo Tom. Se volvió para preguntar a los Hombre Lobo. Pero ya no estaban ahí. El caballo llegó hasta su altura. Súle se ciñó la espada y vio que el cuchillo estaba en el charco en el que había caído. Lo recogió, montó, sacó la cantimplora y después de dar un largo trago le dio una palmadas amables al cuello de su caballo y le susurró al oido&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ccff" size=2&gt;-Vuelve a dejarme tirada y te convierto en pienso, compañero.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ccff" size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(3)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1062.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1062.entry</guid><pubDate>Sat, 04 Nov 2006 22:59:13 GMT</pubDate><slash:comments>4</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1062/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1062.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-04-29T10:06:49Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia de Súle (2)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1031.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;Después de dos días de cabalgata eso era exactamente lo que necesitaba. El encontrar a aquellos buhoneros sureños ya había sido una bendición. Pero era evidente que aquella noche en la vetusta posada iba a ser para recordar. Las jarras de buen vino de Salnés corrían llenas. Los músicos de la banda de buhoneros eran realmente alegres y compensaban quizá su falta de afinación con volumen, ritmo y canciones soeces de baile. La gente reunida allí, lugareños en su mayoría, disfrutaba la novedad de los extranjeros alegres que les visitaban mientras Súle, bailando como una posesa, disfrutaba de un extraño rato de paz desde hacía casi un mes. El vino la animaba, y también las canciones. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;La música que resonaba en la posada llegaba a sus oídos a pesar de la distancia. Su montura piafó nerviosa. El unicornio negro escarbó impaciente con sus cascos delanteros, ansioso por cabalgar como un espectro a través de la noche. La figura cubierta por una capa negra acarició el cuello del poderoso animal para tranquilizarlo. A pocos paso de ellos, a su derecha, tres pequeños dracmaleones cuya piel se había tornado oscura como la noche escrutaban el rostro de su ama, ansiosos. Sus ojillos negros abiertos desmesuradamente y sus colmillos afilados como agujas asomando por sus bocas contrahechas.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;Hacía ya dos noches que Súle había partido y Anvil dormía intranquilo. Saber que viajaba acompañada, al menos un trecho del camino, le tranquilizaba. Y sabía que la noche en la posada le haría bien al espíritu de la muchacha. En su duermevela, notó como unos pasos leves, imperceptibles, se acercaban a su camastro. Abrió los ojos para ver como una ardilla negra subía hasta su cama y se plantaba nerviosa ante su rostro, de pie sobre sus cuartos traseros. En un momento fue consciente del área que le rodeaba. La ardilla se escabullía entre las patas de la cama. Alguien, varias personas, armadas, andaban fuera de la cabaña. Se estaban acercando cuchicheando nerviosas en voz muy baja, imperceptible para otros oídos. En un momento agarró una silla y se situó al lado de la puerta.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;El violín cantaba una jiga a ritmo frenético mientras Súle bailaba agarrada a uno de los buhoneros sureños encima de la mesa central de la posada, con la concurrencia batiendo palmas y gritando a pleno pulmón canciones obscenas y tradicionales, mezclando el olor del vino y la cerveza con la humareda de la chimenea y el sudor de los cuerpos en movimiento. La fiesta estaba en un verdadero “crescendo” mientras el posadero se afanaba con una sonrisa de oreja a oreja, sirviendo rondas de diversos bebedizos y platos de carnes variadas muy especiadas, que desaparecían nada mas tocar las mesas. La joven estaba exultante. El sudor corría por su cara y su cuerpo, arrastrando con el un recuerdo que volvería en cuanto la adrenalina dejase de bombear y el alcohol despareciese de su cuerpo. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;El aire se condensaba en el aliento de la poderosa cabalgadura, semejando un humo infernal que casaba a la perfección con los reflejos iridiscentes que las lejanas luces de la posada arrancaban de los ojos de la bestia. Su jinete sacó de la alforja de cuero repujado lo que parecía un guante de herrero y un cofre de piedra basta, que empezó a humear ligeramente en contacto con el aire puro de la noche. Los tres dracmaleones se agitaron ansiosos, una mueca de cruel deleite en sus caras semejantes a dragones contrahechos. Las pieles de las tres criaturas cambiaron de tono en anticipación de las posibilidades aquello les ofrecía. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;La puerta de la cabaña se abrió con violencia al ser pateada desde el exterior. Tres figuras cubiertas de malla y acero entraron a la carrera en la estancia antes de que las astillas de la barra que atrancaba la puerta hubiesen tocado el suelo. Blandían garrotes de madera con la cabeza recubierta de clavos y su forma de moverse delataba su experiencia en el uso de la violencia. Llegaron al centro de la estancia, iluminados apenas por los rescoldos de la chimenea y la luz de la luna que entraba por la puerta. La cama deshecha estaba frente a ellos, vacía. De sus espaldas les llegó un sonido muy similar al gruñido bajo de un perro... &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;Hacía un rato que Súle simplemente bebía. Se había sentado en un rincón, con una botella de vino de Salnés, después de haber convertido por accidente en astillas uno de los dos sillones que estaban frente a la gran chimenea tras tropezar debido al exceso de euforia provocado por el alcohol y los bailes. Después de conseguir levantarse (le había costado un rato largo) y de pedir mil disculpas al posadero, el humor se le había agriado ligeramente. Los recuerdos volvían. Sus ojos ahora vagaban por la gran sala, mitad curiosos, mitad melancólicos. De repente, algo captó su atención y se levantó casi de un salto, derribando la enésima botella. Avanzó con paso decidido y borracho hacia la zona bajo la escalera que daba acceso a las habitaciones y acabó de apartar las cortinas que ocultaban un viejo clavicordio. Miró a su alrededor, empujó a un borracho al suelo para hacerse con el taburete en el que se sentaba, provocando la risa de los que estaban mas próximos y se sentó frente a las teclas. Respiró hondo. Posó sus manos sobre las piezas marfileñas y volcó su alma. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:11pt"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt;Al abrir el cofre, de este emanó un fulgor semejante al del metal al rojo blanco. Bajó del unicornio maldito con movimientos casi felinos, su delgada figura haciéndose patente a pesar de la gran capa. Sostuvo el cofre con su mano derecha, enguantada en seda, e introduzco la izquierda cubierta con el pesado guante de herrero. Al sacarla, un clavo de unos quince centímetros, al rojo blanco, refulgió iluminando unos ojos carentes de emociones. Los tres dracmaleones se lanzaron hacia la mujer, babeando y arañándose entre ellos para llegar hasta ella el primero. El cofre cayó pesadamente al suelo, rodando por la hierba, la cual humeó al contacto con el objeto. Sosteniendo el clavo ardiente en alto, sacó un martillo de su cinto. Los dracmaleones en ese momento estaban peleándose entre ellos, usando tanto sus crueles garras como los dientes finos como estiletes, sajándose y arrancándose pedazos de piel mutuamente.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;En el exterior de la cabaña el grupo aguardaba expectante. Los guardias tenían virotes prestos en sus ballestas. El magistrado y su acompañante podían oír claramente el ruido de la pelea dentro de la estructura de madera. Gruñidos, golpes... aparentemente los guardias que habían entrado se estaban tomando su tiempo y apaleando de lo lindo a aquel hombre. El acompañante miró con preocupación al magistrado. Le necesitaban vivo y en disposición de hablar. Si le dañaban o ,peor aun, moría... En un segundo se hizo el silencio. Al siguiente momento, un aullido de pánico surgió de la cabaña y un cuerpo salió volando por la destrozada puerta, cayendo con un estrépito de metal a los pies de la comitiva. En el marco de la puerta se dibujó una silueta.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;Súle avanzaba colgada literalmente de aquel chico ¿cómo se llamaba? No lo podía recordar. Sabía que era de ese pequeño pueblecillo, pero el alcohol lo nublaba todo. Ella reía bajo, borracha. Miró al frente, hacia la silueta oscura del establo. Vaya, parecía que aquel muchacho tan simpático tenía ideas propias. Tocó la empuñadura de la espada de Anvil. Iba a ser divertido intentar usarla en su estado. Entraron en el establo alumbrados por la linterna del chico. Súle empezaba a sentirse bastante mal. Se soltó y, trastabillando, se apoyó en una columna de madera. Casi vencida por el alcohol se dejó caer sobre un montón de paja. Los ojos se le cerraron mientras miraba hacia la puerta y veía a una mujer con capa y capucha escondida entre las sombras del exterior.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;Apoyó el clavo ardiente en la frente del dracmaleón, la cual empezó a sisear debido a la quemadura haciendo que la bestia se encogiese de dolor. Con un rápido movimiento golpeó con fuerza el clavo, hundiéndolo profundamente en la cabeza draconiana de la pequeña criatura, que cayó de espaldas convulsionándose. Inmediatamente su cuerpo empezó a cambiar. Ampollas cubrieron su piel, mientras de su frente brotaban dos pequeños cuernos. Sus garras crecían y la piel&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;de los labios quedó destrozada al desarrollarse los colmillos. Al cabo de un momento la criatura medía el doble de su tamaño normal, encorvada y mas contrahecha aun. La mujer encapuchada la miró a los ojos.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;-Mata a la hembra humana que está en esas casas y lleva una espada de Yurqa.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;Anvil cargó contra el grupo armado blandiendo unicamente un taburete. Los guardias reaccionaron por instinto y los cuatro lanzaron sus virotes contra aquel loco que corría hacia ellos. Dos de ellos fallaron, el tercero se clavó en la madera del taburete. EL cuarto se clavo profundamente en el hombro izquierdo pero Anvil no se detuvo. Golpeó al primer guardia con un barrido del taburete antes de que pudiese lograr a tocar la espada que colgaba de su cinto, lanzándolo seminconsciente sobre la hierba. El segundo guardia logró desenvainar la espada, pero el taburete se hizo añicos contra su cara. El magistrado y los otros guardias desenvainaron sus aceros. En un segundo Anvil estaba entre ellos. Agarró a otro de los guardias, usándolo como ariete contra el cuarto guardia. Se giró a tiempo de bloquear el golpe que lanzaba el magistrado. Agarrando la muñeca del arma del oficial de justicia, golpeo brutalmente la nariz del infortunado con su frente a la vez que le arrebataba el arma. Se giró con la espada en alto, dispuesto a acabar con aquello de forma expeditiva y se encontró de frente con el sexto hombre. EL brazo se detuvo a medio golpe. Los ojos se habían encontrado. Nunca le había visto pero sabía perfectamente quien era.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;-Maestro constructor...&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;De repente, su vista se llenó de puntos luminosos al recibir un brutal impacto metálico en la base del craneo. Cayó de rodillas y otros dos golpes igual de crueles le derribaron definitivamente. Antes de que la oscuridad le reclamase pensó en Súle...&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;Del granero salió un hombre joven sosteniendo a una mujer, ambos cubiertos por capas de viaje. El dracmaleon entrecerró sus ojos deformes. Si. La hembra llevaba una espada. Avanzó pegándose a las paredes de la posada, dejando que su piel adoptase el tono de las sombras. El hombre estaba ayudando a la mujer a subir a un pequeño carromato. Tendría que matarlo a el también. Eso le complacía. Espero a que se alejasen. Parecía que buscaban un sitio resguardado, lejos de interrupciones. Si. Eso le convenía. Se habían parado escondidos tras unos árboles. Saltando&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;sigilosamente se acercó donde estaban empezando a intimar. Otro salto le llevó hasta el carromato, la pareja se volvió sobresaltada. Con el pánico en los ojos el chico se agarró la garganta de la cual la bestia acababa de arrancar la traquea.. Se giró hacia la muchacha que, presa del pánico, intentaba desenvainar la espada que había a su lado, una espada de Yurqa con dragones grabados en la empuñadura. Una garra cruel cayó brutalmente sobre ella.&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#33cccc" size=2&gt;La mujer subió a su unicornio maldito y lo dirigió hacia el norte...&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#33cccc"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt; 
&lt;p&gt;&lt;font color="#000000"&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(2)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1031.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1031.entry</guid><pubDate>Wed, 18 Oct 2006 07:31:16 GMT</pubDate><slash:comments>11</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1031/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1031.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-04-29T10:07:23Z</dcterms:modified></item><item><title>Historia de Súle (1)</title><link>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1013.entry</link><description>&lt;div&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=2&gt;Súle apartó la cortina para observar la lluvia sobre el mar que bañaba Salnés. Sus rizos morenos ocultaban parcialmente su rostro. De pie junto a la ventana, ataviada de forma tan extraña para lo que de ella se esperaba, mujer erudita vestida con pantalones anchos de marino, botas de caña alta y camisa de viajero, ciñendo una espada en el ancho cinturón de cuero y con una capa de color oscuro, indefinido por el tiempo ya, que terciaba al hombro con una soltura que hubiese hecho que sus compañeros de estudios no la reconociesen mas que por el brillo de los ojos. Sorbió la taza de cacao humeante mientras veía como la verde pendiente que descendía hacia la playa rocosa se difuminaba por efecto de la lluvia bendita. Se sonrió al recordar como, no hacia tanto, se bañaba en esas mismas aguas al cálido sol veraniego, acompañada de amigos que la hacían reír. Reír. Frunció el ceño y se separó de la ventana. &lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=2&gt;-Quítate de una vez la capa y acércate al fuego, me vas a dejar la casa llena de barro y agua- Gruñó Anvil desde su sillón junto a la chimenea.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=2&gt;-Tu casa es una pocilga, Anvil. Un poco mas de suciedad ni se va a notar-contestó socarrona la muchacha.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=2&gt;Una sonrisa bailó por un segundo en los labios del hombretón de barba cana. Dejó su taza en la repisa de la chimenea, perdiendo su mirada en algún punto indeterminado de las llamas que ardían en la chimenea, reflexionando. O tal vez recordando.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt; &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Vas a intentarlo, ¿verdad?- murmuró tras una larga pausa Anvil.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Tengo que hacerlo. Si no lo hago yo, no habrá nadie aquí que quiera hacerlo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-¿Quieres que te acompañe?&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-No.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Piensas ir sola, pues.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Sí.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Prométeme que tendrás cuidado.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Siempre lo tengo ¿no, Anvil?&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-A veces me extraña que sigas entera, niña- contestó con una amplia sonrisa al tiempo que se giraba para observar a la joven. Súle había dejado su capa en el respaldo de la silla y se había sentado en la mesa, con las piernas colgando. Se acercó a ella, la tomó delicadamente de la barbilla con una mano callosa, mas acostumbrada a la rudeza que a aquel gesto paternal, y la miró a los ojos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Ten cuidado, Súle Puika, hija del maestro constructor. No solo arriesgarás tu vida. Arriesgarás tu alma y quizás la de los tuyos. Los Mercaderes de Espíritus no dudarán en quemarte viva si te atrapan, como a aquellos pobres diablos hace no tanto.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Sabes que no quiero morir, Anvil. Sabes que solo quiero poder ser feliz aquí, en mi tierra. Tú lo entiendes, aunque seas solo un visitante ocasional. Los Señores de los Espíritus no han sido erradicados, las cosas no han cambiado por mucho que nos quieran hacer creer lo contrario. Y ahora yo tengo que hacer algo. No puedo permitirme perderle a el también.-Los ojos de Súle ardían, lagrimas pugnaban por salir de ellos.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Él lo aceptó voluntariamente, Súle. No es tu responsabilidad.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Sabes que no es así. Encontrarás demasiados esclavos que no sabían lo que hacían en realidad, que desconocían los peligros a los que realmente se exponían. El no es mas que el último de una lista demasiado larga.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-No podrás acabar con ellos. Tu misma me lo dijiste no hace tanto.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Sí, ya lo sé. Pero puedo liberarle a el. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Sea pues.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=2&gt;Anvil se acercó a su cama y sacó de debajo un bulto alargado envuelto en telas. Se acercó a la mesa en la que estaba la muchacha, lo depositó con delicadeza al lado de ella y lo empezó a desenvolver.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-¿Qué guardabas ahí? Creía que viajabas siempre con lo justo. Y este bulto es, mínimo, muy grande. Sobre todo cuando siempre estás alardeando de que ya no usas armas.-dijo sonriendo la joven.&lt;span&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-No siempre he viajado bajo este aspecto, Súle. Antes de ser quien soy, he sido otras personas.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Anvil, te juro por algo importante que este aire de misterioso que te quieres dar a veces es él más patético intento de impresionarme que ha hecho nadie jamás. Y sabes que me revienta- El tono era recriminatorio. La sonrisa en la mirada, innegable. Anvil le guiñó un ojo mientras acababa de quitar los trapos parduscos que cubrían una tela de seda azul oscuro. La forma innegable de una espada. Las peludas manos del hombretón soltaron los cordeles que ataban las telas, que se deslizaron hasta la mesa mientras Súle posó su mano sobre el mango de una espada larga de Yurqa. La guarda de la espada tenía unas delicadísimas filigranas grabadas con forma de dragones marinos. Del pomo de la espada pendía una cadena de algún metal oscuro. Y al extremo de la misma, una cabeza de dragón exquisitamente tallada en el mismo metal. Los ojos de Súle se desorbitaron y su boca se abrió en una mueca de sorpresa.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Creo que esta vez si te he impresionado ¿eh, niña? Llévala contigo, por favor- sonrió Anvil.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Es preciosa, Anvil. Y no pesa nada. Creía que ya no se forjaban estas espadas, que sus secretos se habían perdido. ¿De donde la has sacado?&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Repito, he sido otras personas anteriormente- Dijo Anvil mientras desenganchaba la cadenilla con la cabeza de dragón y la colgaba del cuello de la muchacha. En ese momento estaban tan cerca que el aliento de ambos se fundía en uno solo. Anvil la miró a los ojos, demasiado cerca. Acercándose. Bruscamente, se retiró de la chica recogiendo las telas esparcidas encima de la mesa. &lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Ese colgante te ayudará en caso de que los Mercaderes te apresen, Súle, no te lo quites. Si intentan esclavizarte a ti también, en él reside la fuerza necesaria para resistir. Recuérdalo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Gracias, Anvil- La muchacha se acercó al anciano y le besó la mejilla suavemente, haciendo que el se apartase mas incomodo aun. Súle sonrió dulcemente.- Me voy ya, viejo amigo.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman" color="#00ffff" size=2&gt;Salieron al exterior de la cabaña, Súle vistiendo su capa, cuya capucha cubría ya sus oscuros cabellos. Anvil dejando que la lluvia empapase su corpachón. El caballo de Súle esperaba en el cobertizo, un ejemplar bayo, de fuertes patas, adecuado para largas marchas. La pequeña muchacha subió ágilmente al caballo mientras Anvil le sujetaba las riendas.&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Ten cuidado, Súle.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Como diría el Señor de las Llanuras, se feliz, Anvil.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Angus, además de un pomposo bocazas, no es señor de nada, solo es el guardián. Un guardabosque, como mucho- rezongó Anvil- Además. No seré feliz hasta que no vea de vuelta esa peca tuya encima de tu sonrisa.&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt; 
&lt;p&gt;&lt;span lang=ES-TRAD&gt;&lt;font face="Times New Roman"&gt;&lt;font color="#00ffff"&gt;&lt;font size=2&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;-Espérame, pues. No creo que tarde mas de una semana.- Espoleó su montura, alejándose en dirección al norte...&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/font&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://c.services.spaces.live.com/CollectionWebService/c.gif?cid=-7302395373517897582&amp;page=RSS%3a+Historia+de+S%c3%bale+(1)&amp;referrer=" width="1px" height="1px" border="0" alt=""&gt;&lt;img style="position:absolute" alt="" width="0px" height="0px" src="http://c.live.com/c.gif?NC=31263&amp;amp;NA=1149&amp;amp;PI=73329&amp;amp;RF=&amp;amp;DI=3919&amp;amp;PS=85545&amp;amp;TP=llanurasdelcentauro.spaces.live.com&amp;amp;GT1=Llanurasdelcentauro"&gt;</description><comments>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1013.entry#comment</comments><guid isPermaLink="true">http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1013.entry</guid><pubDate>Tue, 03 Oct 2006 10:47:27 GMT</pubDate><slash:comments>13</slash:comments><msn:type>blogentry</msn:type><live:type>blogentry</live:type><live:typelabel>Blog entry</live:typelabel><wfw:commentRss>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/blog/cns!9AA8AE18F8028092!1013/comments/feed.rss</wfw:commentRss><wfw:comment>http://Llanurasdelcentauro.spaces.live.com/Blog/cns!9AA8AE18F8028092!1013.entry#comment</wfw:comment><dcterms:modified>2007-04-29T10:08:05Z</dcterms:modified></item></channel></rss>